«Hacer teatro es defender nuestra identidad»

por Mei Kisz Toda persona posee contradicciones. Por eso, si la voluntad lo permite, es posible encontrar puntos de contacto incluso con quienes nos ubicamos en las antípodas respecto de sus convicciones políticas. Puntera de acero, obra producida por la compañía El vacío fértil, parte de esa premisa para construir un espejo incómodo que obliga a mirar de frente las fisuras de una sociedad atravesada por el odio, la violencia y la intolerancia. La obra, que puede verse en Beckett Teatro los sábados a las 21 h, presenta a Daniela (Leer más…)

“La función del arte es poner temas que nos incomodan sobre la mesa”

por Mei Kisz Toda imagen y todo símbolo son un intento por captar metafóricamente el mundo. Incluso sucede con las palabras. Porque “M” + “E” + “S” + “A” no es una mesa, sino un conjunto de letras que remiten al objeto. De alguna manera lo representan. Del mismo modo, un relato, una imagen, una escena o cualquier creación artística, por más realismo que se intente, no es la realidad. Así, en el arte se crean representaciones de aquello a lo que se busca aludir. Sin embargo, esto se vuelve (Leer más…)

«Todas las Juanas, la Juana»

por Mei Kisz Al entrar a la sala, vemos a una mujer anciana que habla, de pie, sobre una silla. Es Giovanna Marturano, partisana, antifascista y comunista italiana. Una Juana que habitó el mundo entre 1912 y 2013. En la escena predominan el rojo y la incitación a buscar una vida más vivible. Giovanna es la primera en presentarse. Luego seguirán otras siete. Juntas, son “Las Juanas, una herejía cósmica”, una obra escrita y protagonizada por Agustina Toia, con dirección de Severo Callacci. Esta producción, declarada patrimonio cultural en Argentina, (Leer más…)

El alma no come vidrio

La crudeza del encierro y la potencia de la escena En escena, pequeños gestos denotan vestigios de violencia en los cuerpos. Un dedo que se mueve de manera repetitiva, ojos que buscan ser mirados, músculos tensos ante bombas continuas que explotan cerca de la piel. Cuerpos que tiemblan y respiran, pero que también danzan y cantan en la crudeza del encierro. Cuerpos que hablan. Cuerpos con hambre que no pierden la ternura y que resisten al despojo de aquellos que regentean el hospicio. por Mei Kisz Una médica psiquiatra trabaja (Leer más…)