La Otra Historia de Buenos Aires

Segundo Libro PARTE XXV por Gabriel Luna Finalmente, el pavoroso ataque del pirata Morgan al Río de la Plata, previsto para 1672 ó 1673, jamás ocurrió. Y la obra de la fortaleza Santa María de la Concepción del Río Luján, imaginada por el gobernador Martínez Salazar para contener y sitiar a los piratas una vez que éstos tomaran Buenos Aires, fue abandonada. Habían sido destinados allí más de quinientos obreros, entre indígenas y esclavos, y muchos recursos. Hasta se había inventado e iniciado el culto a la Virgen de Luján (Leer más…)

Abandonar, quemar, especular

“Hoy estuvo el fuego en esta carpa / Ese fuego prepotente y vanidoso / Que pretende borrarnos de la historia. / Fuego contra fuego apaga el fuego / Le opusimos otro fuego / ¡La memoria! / Es un frágil fuego / ¡Hay que cuidarlo!/ Desde abajo / Desde la pista de un circo / Desde un escenario / Desde la plaza, la calle / Desde el barrio/ Alimentarlo, apantallarlo, soplarlo /Desde abajo”. Grupo Catalinas Sur, Carpa Quemada   por Mariane Pécora Ignacio se acerca hasta las vallas que dividen avenida (Leer más…)

¿Querés ser policía?

Por Mariela Acevedo* Los cambios son tantos y de tan distinto tenor que una no puede dar cuenta de todos. Una debe listar: Yo me la paso haciendo listas de todo lo que voy perdiendo, de lo que me van quitando. Empecé a hacer columnas en las listas y organizo las pérdidas en tiempo -que en realidad es trabajo, pero lo tengo en dos columnas distintas porque en la columna de tiempo me gusta pensar en esa franja ociosa de todo lo que dejé de hacer-, dinero -ufff, tarifazos incluidos-, (Leer más…)

La Otra Historia de Buenos Aires

Segundo Libro PARTE XXIV D Milagros y negocios de la Virgen por Gabriel Luna En la década de 1630, Ana Matos y María Guzmán Coronado tenían alrededor de veinte años cuando se festejaban los milagros que hacía la Virgen en las tierras que quería poblar González Filiano: que la Virgen había detenido la carreta de bueyes para quedarse allí, que salía por las noches a los campos para consolar a los pobres, que el Negro Manuel hacía té con los abrojos prendidos en el hábito de la Virgen tras esas (Leer más…)