El general, la sirvienta y mi destino
por Marcelo Valko Mi abuela fue sirvienta del secretario privado del general Roca… Como tantos otros inmigrantes mis abuelos eslovacos empezaron de muy abajo, como auténticas lauchas en una fábrica que extraía azúcar de remolacha en Río Negro. Cuando regresaron a Buenos Aires en 1931 tras ser expulsados de Patagonia por cuestiones políticas, vivían en una pieza de un conventillo tumultuoso del Bajo Belgrano. Años después, ahorrando hasta decir basta, consiguieron mandar a Bratislava el pasaje para que María, la hermana de mi abuela Fanny pudiera venir a la Argentina. (Leer más…)
Relatos amazónicos
por Marcelo Valko Estoy en Porto Velho, profundo corazón de la Amazonía. Mis libros suelen llevarme de viaje, esta vez me trajeron al corazón de la amazonia, a miles de kilómetros de casa, para cumplir con la invitación de la Universidad Federal de Rondonia y brindar un seminario sobre Desmemoria y su siniestro rol como madrastra de la historia oficial, debí tomar tres aviones. Obvio, no hay nada directo desde Buenos Aires. Me mandaron pasajes de la aerolínea GOL, enviaron un primer tramo al inmenso aeropuerto de Guarulhos en San (Leer más…)
Indigencia en el granero del mundo
por Marcelo Valko Cuando era chico, nadie buscaba comida en la basura. Quizás algún linyera (hombre de la bolsa) pero ni siquiera. Tras la destrucción y achicamiento económico causado por la Dictadura desaparecedora de personas y luego en los ´90 con el gobierno de Menem y sus privatizaciones momento en el que el país vivió una irrealidad donde un peso argentino equivalía a un dólar, la situación empeoró aún más y comenzó a ser habitual ver deambulando por las calles a familias enteras “cartoneando”, buscando cartones y demás en la (Leer más…)
Signos de barro, tal vez…
por Marcelo Valko A comienzo de enero de 2012 nos enteramos de que habían operado a Luis Alberto Spinetta de una perforación intestinal que no tenía relación con el cáncer de pulmón que padecía desde tiempo atrás. Los partes médicos mencionaban “signos vitales normales, estado estable”. El mismo Flaco salió a aclarar: “Estoy muy cuidado por una familia amorosa, por los amigos del alma y por los mejores médicos que tenemos en el país”. Hacía calor, la gente pensando en sus vacaciones. Esa actitud distendida de un país acostumbrado a (Leer más…)
