Crónicas VAStardas
Sembrando vientos por Gustavo Zanella El tipo está en la parada. Usa una pilcha de recolector de residuos, aunque no lo sea. Pantalón arremangado, chomba de un gris que ha tenido mejores días, gorrita con el logo de Aston Martin. También está su pareja, una mujer de unos 40 que parece de 70 y cuando razona lo hace como una de 19, como mucho votante en los últimos 20 años. Le faltan varios dientes. Van con 4 nenes. El menor de meses, el mayor de unos 8 años, todos varoncitos. (Leer más…)
Relatos Indómitos
Lindísima amapola por Marta García Cuando en el taller logramos llegar con vida a esta altura del año y, sobre todo, de este año, ya no tenemos paciencia para comentarios extensos y audios largos. Y hablamos como con alias bancarios: guillotina.desafilada.desastre / criollitos.mordidos.quién / papel.50grs.chotísimo. Y el hit de fin de año: bar.enojadísimo.pagar. Sólo por citar a los que no hablan tan mal de lo que somos. Estos últimos días, antes de cerrar por todo enero, escuchamos un alias diferente desde el patio: –amapola.nona.nana. Es la voz del impresor que (Leer más…)
Relatos Indómitos
Vidas de Porquería por Marta García «Veo que mi vida es una reverenda porquería”. Por la expresión de su cara pensamos que eso estaba diciendo nuestro vecino de pocas palabras. De otro modo no nos explicamos su comportamiento. No encontró mejor modo para dejar de ver su vida de porquería que cerrar los ojos. Hay que aclarar que nunca pensamos eso de su vida porque no la conocíamos lo suficiente y aparte las nuestras dejaban mucho que desear. Caminó a ciegas una cuadra. Como no pasó nada, salvo engancharse con (Leer más…)
Relatos Indómitos
Suspendidas por Marta García De un día para otro, una de nuestras vecinas dejó de pisar el suelo. Flotaba feliz sin helio. Como cuando volvíamos con el changuito del super lleno de ofertas. Nunca la molestamos con preguntas indiscretas sobre su nueva condición y ella dejó de enojarse por el poco alumbrado público y la cantidad de baches que había en nuestra calle. Cada quien hacía sus vidas desentendiéndose del deterioro comunal. Solo teníamos curiosidad por saber cómo podía flotar sin helio y sin ofertas. Y ella se preguntaba cómo (Leer más…)
