Vos, yo, y todos los animales del mundo
Pistas para repensar el antropocentrismo como modelo de habitabilidad por Maia Kiszkiewicz Diciembre estaba a punto de terminar y una noche tras otra Gato Tigre se acercaba hasta la puerta de la casa de Julieta, maullaba en busca de comida, quería entrar. Ella no podía hacerse cargo, acababa de adoptar otro cachorro. Pero tampoco soportaba dejar a un ser en la calle. Publicó en Facebook un pedido de ayuda. Me contacté. Lo busqué. Lo traje a vivir conmigo. Gato Tigre tenía un año y medio, pulgas, parásitos y hambre. Aún (Leer más…)
Tras las huellas de Isauro Arancibia
Escritos para la memoria de un maestro desobediente por Maia Kiszkiewicz Si hablamos de escritura, la forma es, también, contenido. La manera en la que ca-da persona organiza sus ideas condensa un modo único de pensar y ser. Por eso el libro Docentes y estudiantes tras las huellas de Isauro Arancibia, aportes a una pedagogía de la memoria, es un espejo que muestra la diversidad federal. El material, que fue presentado el ocho de junio en la sede de Capital Federal de La Confederación de Trabajadores de la Educación de (Leer más…)
“Si el fin de la música es el éxito, no es música sino producto”
por Maia Kiszkiewicz Carina Fraszczak es artista, compositora y gestora de los Premios Mercedes Sosa, un evento que galardona la labor musical a la vez que resulta en una excusa para generar el encuentro entre colegas. “El foco es que nos juntemos y hagamos música. Que pensemos en la calidad y no en la cantidad de escuchas”, dice la organizadora de la celebración que este año tuvo como ganador del premio de oro a Lucas Aráoz. El impulso iniciático para la creación de los Premios Mercedes Sosa fue personal. Carina (Leer más…)
“Mostrar la violencia sistémica es distribuir responsabilidades”
por Maia Kiszkiewicz El ruido de la reja. Olor a orina. Unas cuantas camas de cemento. La muerte de un alumno. De otro chico. Sus nombres: Lucas Simone, Diego Borjas… Verónica Velásquez, también conocida como Veroka, vivía y anotaba. Sus cuadernos de crónicas manuscritas se volvieron, desde 2011, testigos de la desidia, el dolor y la negligencia que sintió durante y después de coordinar talleres en institutos de menores. Espacios que hasta 2016 dependían de Nación, luego pasaron a manos de Ciudad. Los trazos en el papel eran una herida (Leer más…)
